Encuesta de test de mensaje publicitario
Un mensaje publicitario se testa en el orden en que el cerebro lo procesa: qué retuvo el encuestado (memorización espontánea, en abierta, ANTES de cualquier ayuda), qué entendió del beneficio prometido, si se lo cree (credibilidad), si se reconoce en él (relevancia), y por último — solo al final — si le dan ganas de actuar. Preguntar la intención primero contamina todo lo demás: el encuestado racionaliza su primer veredicto.
La trama generada respeta esa secuencia para un mensaje que usted describe en el objetivo: screening sobre la pertenencia al público objetivo, restitución espontánea en abierta, comprensión del beneficio principal, escalas de credibilidad y relevancia, comparación de eslóganes en opción única si testa variantes, e incitación a la acción al cierre. Ideal antes de comprometer el presupuesto de medios.