Encuesta de beta test de producto
Un beta test produce dos flujos de información que no hay que mezclar: los fallos (bugs, bloqueos, incomprensiones — a recoger sobre la marcha) y el veredicto de conjunto (¿cumple el producto su promesa? — a recoger al final del período, con perspectiva). El cuestionario de fin de beta estructura ese segundo flujo: convierte impresiones dispersas en una decisión de lanzamiento documentada.
La trama generada califica primero la intensidad real del test (screening + frecuencia de uso — un tester que abrió la app dos veces no pesa como un usuario diario), repasa las funciones usadas y su fiabilidad percibida, mide el valor de conjunto en escalas, y termina con las tres abiertas decisivas: el principal problema encontrado, qué falta para adoptarlo, y el veredicto de recomendación.